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IX. 6 de febrero del 2001. Paciencia en alemán se dice: Geduld

2 de febrero de 2021

La espera es angustiosa, repleta de tensión y de dudas provocadas por el exceso de pensamiento. Si no pensar es peligroso, pensar demasiado nos puede llevar a descubrir posibilidades que antes no tuvimos en cuenta y si las consecuencias de las mismas son terribles aparece el peor de los acompañantes en la aventura: el miedo. El miedo nos vence siempre de la peor manera posible pues nos paraliza hasta evitar que lo intentemos hasta la derrota segura. Tengo que ser sensato y no exagerar, apenas llevo dos semanas aquí y tengo tiempoa . Paciencia es una de las primeras palabras en alemán que he aprendido. No me gusta decir que sucedió por casualidad porque nada es casual. Cuando regresaba del aeropuerto mi amigo cubano fue a sacar dinero de un cajero automático y en medio del proceso miré a la pantalla y dentro de una lista de palabras se definía esa claramente: Geduld. La busqué en mi mejor amigo el diccionario alemán español y el mensaje fue claro: paciencia. Pues paciencia entonces, de las veinte aplicaciones que envié, alguna llegará, cuestión de probabilidad. Mientras tanto estudio alemán y a cada rato salgo a caminar por la ciudad de Neustadt an der Weinstrasse. Para llegar al centro de la ciudad tengo que tomar una guagua que siempre está medio vacía y pienso en cuanto espacio están desperdiciando, pues ahí caben mucha, muchísima gente más. Los pensamientos en mi memoria de estar colgado en una guagua repleta y casi a punto de caerme debajo de las ruedas de una Ikarus se convierten como por arte de magia en buenos recuerdos, curioso que hasta los extraño. La mente nos juega a menudo sucio y la memoria selectiva escoge solo los momentos de felicidad, pero conmigo la tiene difícil porque tengo muy buena memoria. Mi amigo cubano me comentó hace poco que todas las ciudades alemanas de rango medio son muy parecidas: Tienen un centro histórico, en alguna mayor que en otras, donde está la iglesia, muy cerca de una placita coronada por una fuente. Esta placita se convierte los fines de semana en la plaza del mercado donde productores locales venden vegetales, frutas, embutidos y otras cosas. De alguna manera no muy lejos de este centro aparecerá una zona peatonal llena de comercios por los dos lados con construcciones antiguas y que casi siempre desemboca en la estación de trenes o Bahnhof en alemán que es casualmente una de las palabras que me parece más fácil en alemán que en castellano. Caminando por el centro de la ciudad y sin entrar a los comercios pues no tenía ni un kilo, me pregunté por primera vez desde la tranquilidad por qué me fui de Cuba. Es una pregunta muy interesante y aunque de fácil respuesta a primera vista, no creo lo sea, porque incluso no encontré la verdadera respuesta. Podría decir que para vivir de mi trabajo es un buen argumento, pero hay personas que ponen una paladar o un negocio y viven bien en Cuba de su trabajo. Veo también que todo lo invertido para irme lo pude invertir en un negocio. En la guagua de regreso pensé en la libertad y es verdad que la libertad es importante, pero mientras estaba en Cuba yo me sentía libre, ahora lo veo de otra manera, pero es así. Solo sabes realmente lo que experimentas y una langosta no podrá entender lo que es volar, pues cuando deja de tener las toneladas de agua que la mantienen en el fondo del mar ya le queda muy poco de vida. Llegué a la casa de mi amigo que es donde me sigo quedando pues mi esposa es viajante y el cubano me esperaba con una sonrisa y dos cartas en la mano. Él debe tener más ganas que yo de que me pueda alquilar algo y de verdad le agradezco mucho su ayuda. La primera carta era de una empresa no muy lejos de allí en Bad Dürkheim que producía válvulas industriales y la segunda un fabricante de llantas de aluminio un poco más lejos y cerca de Bruchsal, los dos me quieren conocer y me invitan a una entrevista la próxima semana el miércoles y el jueves. Suspiro de alivio y de alegría porque me doy cuenta que el mundo se mueve y pienso que sería genial poder moverme con él en su misma frecuencia para alcanzar el pico de la resonancia. Allá vamos.