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¿ASESINO DE INCÓGNITO O BROMA MACABRA?

11 de septiembre de 2020
Asesinato

En internet se puede encontrar cualquier cosa y yo siempre hago mis búsquedas para descubrir historias inverosímiles o temas recurrentes que despierten mi imaginación. Esta vez me he quedado sin saber qué decir. ¿Será esto jodedera o realidad? ¿Qué crees? Déjame tu comentarioal final.

«Me encantaría poder sentir placer cuando te corte el cuello, pero ese sentimiento me está prohibido y tengo esa certeza porque lo he intentado sin éxito otras veces tratando de encontrarme a mi mismo sin lograrlo. Es apenas un milisegundo de euforia lo que pasa por mi mente cuando me ubico a la altura de Dios y  decido el fin de un ser humano. Luego se esfuma y me queda un vacío que apenas otra nueva víctima pudiera llenar y sigo con mi ciclo interminable de intentos. Es curioso y aunque no puedo sentir envidia, una minúscula partícula de mí desearía estar en el pellejo del afectado e implorar clemencia, llorar o suplicar, pero me quedo en la rara experiencia de observar como la energía vital abandona un cuerpo para siempre de la misma manera que veo el apagado de una llama cuando se acaba la parafina de la vela. Creo sin dudas que asesinarte podría convertirse en una buena acción y quizás a través de ella logre despertar mis emociones. A fin de cuentas eres un tirano de la peor calaña y ya tienes a más de medio pueblo pasando hambre, incluyéndome a mí, que no siento ni cariño, ni empatía por nadie pero hambre no me gusta pasar. Siempre disfruté manipulando a las personas, humillarlas y aplastarlas desde mi poder me atraía, cosa que unida a mi inteligencia fuera de lo normal me ha permitido labrarme una posición interesante en cargos de cierta importancia que ahora no voy a decir porque se destruiría mi plan. Esa misma posición que me ha ayudado a sortear con éxito mis anteriores y macabras diversiones, me llevará a la cumbre de la victoria. En los próximos meses tengo varias actividades de mi empresa donde está programada tu asistencia y esperaré tranquilo por la oportunidad perfecta. No encontraré ninguna dificultad para esconder una cuchilla en la manilla metálica de mi reloj y por mi cargo la revisión se convierte siempre en un trámite protocolar. Hace un tiempo creí que mis mejores oportunidades las encontraría si te perforaba bien abajo en la ingle y subía el tajo limpio apenas unos treinta centímetros para no dejar opciones de fallo interno, pero seguro que usas un chaleco antibalas y eso puede dificultar mi trabajo. Hoy sin embargo, he cambiado de planes y he decidido lanzarme a tu cuello para buscar a tu aorta vieja. Tendría yo de esa manera más tiempo de maniobra y tú menos tiempo de vida. Que me agarren no me importa en lo absoluto, que me aporreen o me muelan a golpes tampoco me preocupa, incluso hasta me atrae para encontrarme con el dolor, dolor que imagino doblemente placentero porque conozco la ira de los esbirros que se  mezclaría con el miedo a las consecuencias por no haber cumplido bien sus funciones. Resultaría incluso interesante que me mataran a golpes para quizás descubrir como se apaga mi vida de psicópata. Tal vez sea mi muerte el precio a pagar para encontrar lo que he estado buscando desde siempre y se me resiste. Mi existencia habría servido entonces para algo. Lloraría de alegría, bendeciría a mis asesinos y hasta fingiría implorar por mi suerte para agrandar mi satisfacción de haber encontrado lo que siempre he estado buscando: Sentir. «