Saltar al contenido

Homenaje a José Martí en el aniversario de su muerte

19 de mayo de 2021

Hoy hace justo 126 años tres balas cambiaron para siempre la historia de Cuba. Esos proyectiles destrozaron mucho más que el cuello, el esternón y el muslo de un hombre menudo con mente prodigiosa que no estaba hecho para la guerra, Ese hombre especial había logrado unir a los cubanos en una contienda necesaria y buscaba el impulso final que lanzara a la isla de donde crecen las palmas al grupo de naciones libres y prósperas de la tierra. Por eso en un acto de patriotismo inigualable decidió ofrecerse en sacrificio humano a los dioses de la libertad.

Era fácil ubicarlo como objetivo perfecto a batir montado en su caballo blanco y vestido con ropas negras de luto por la patria esclava. El contraste de colores no era necesario, pudo vestir ropas de campaña o cambiar el color del corcel o tal vez hubiese acatado las órdenes del Generalísimo y quedado en el campamento. Su destino solo se hubiera retrasado porque en alguna acción futura resaltaría igual entre la multitud. La luz bondadosa que irradiaba su frente ancha y limpia lo marcaba. La bala asesina lo hubiese identificado igual.

Es fácil imaginar que con él vivo todo hubiese sido distinto pero no fue así. Nuestro Jose Martí se ofreció como semilla de la Cuba que aún no existía, por eso en infinito agradecimiento y para honrar su memoria nace la República de Cuba un 20 de mayo de 1902, un día después de cumplirse los siete años de su muerte. Esa fecha es vital, con ella le damos a su muerte el valor y el sentido que él mismo quiso darle.

Todo final tiene en si mismo el germen de algo nuevo. Martí murió para que Cuba pudiese nacer y eso hace necesario festejar el nacimiento y la independencia de nuestra patria un día después de la muerte del apóstol. Ese simple festejo no es una fecha al azar y es una consecuencia lógica de la historia. Olvidar eso es irrespetar la memoria del cubano más grande que ha existido, como mismo resulta mezquino catalogarlo de comunista cuando era un liberal en el más estricto sentido de la palabra.

La Cuba nueva que tiene que renacer solo es posible a partir de Marti, el único que unió y todavía une a todos los cubanos pero que no pertenece a ningún grupo o ideología que esté contra la libertad. La única condición para ser cubano es amar a esa tierra, incluso sin haber nacido en ella como muchos de nuestros hijos. Cuba necesita reinventarse y crecer y Martí es el faro, el más alto que debe alumbrarnos el camino elevándose desde su reposo en su tumba sin obstáculos ni piedras que ensombrezcan su claridad.

Seamos Cubanos de verdad, busquemos soluciones y no pretextos, unamos como Martí y no separemos como esbirros viles. Honrarlo y darle un sentido a su deceso es liberar a Cuba. No hagamos que su muerte haya sido en vano porque estaríamos en la misma posición del desgraciado que oculto en la manigua de Dos Ríos hace 126 años disparó aquellas fatídicas tres balas.

Gloria a Martí, Viva Cuba Libre, Patria y Vida